Vivir la consagración

“Demos gracias a Dios por lo que hace a través de nosotros”. Con estas palabras en nuestra oración, hemos tenido, el 18 de mayo, un encuentro de Familias Invencibles del sur. Nos hemos unido familias de Huelva y familias de Cádiz, para vivir juntos un día de ofrecimiento, un día de compartir, un día de hermandad.

Comenzamos con una oración comunitaria, testimonial y seguimos con un compartir de vida, con un “Camino de Emaús”. Luego compartimos el almuerzo y una dinámica para avivar y animar los momentos de “modorra” después de la comida.

Pero los platos fuertes vinieron después. Por la tarde tuvimos una emotiva consagración al corazón de Jesús ubicado en el Cerro de Santa Ana, en su ermita. Fue un momento especialmente espiritual y de entrega y donación de nuestras vidas al Corazón de Jesús.

La consagración se exhortó con estas palabras: «San Juan Pablo II, en la Familiaris consortio, les dice a las familias: “A la familia Cristiana, además de las oraciones de la mañana y de la noche, hay que recomendar explícitamente la lectura y meditación de la Palabra de Dios, la preparación a los sacramentos, la devoción y la consagración al Corazón de Jesús.” En la Audiencia General del 13 de junio de 1079, les dijo a los recién casados, “A vosotros os dirijo la exhortación paternal de que tengáis fija la mirada en el Sagrado Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones. Aprended de Él las grandes lecciones del amor, bondad, sacrificio y piedad, tan necesarios en todo hogar cristiano. Sacaréis de Él fuerza, serenidad, alegría auténtica y profunda para vuestra vida conyugal. Atraeréis su bendición si su imagen está siempre, además de impresa en vuestras almas, expuesta y honrada entre las paredes domésticas”. Y el Papa Pío XI, en su encíclica Miserentíssimus, dedicada al Corazón de Cristo explicaba que: “Con la Consagración ofrecemos al Corazón de Jesús nuestras personas y todas nuestras cosas, reconociéndolas recibidas de la eterna caridad de Dios”. Con este sentido de entrega iniciamos nuestro acto de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús.»

Acto de Consagración.

Señor Jesús, que nos has unido como familia. Ante la imagen de tu Sagrado Corazón, por medio de nuestra buena madre la Virgen y madre tuya, queremos hoy consagrarte nuestra familia, nuestra comunidad, nuestros grupos de Familias Invencibles.

Tú que, en compañía de María y de los discípulos, bendijiste un día a los esposos de las bodas de Caná, bendícenos en abundancia hoy a nosotros.

Tú, Señor Jesús, nos ofreces tu Corazón como señal y prenda de lo que nos amas, danos día a día la fuerza de tu amor, para querernos cada día más y amar con toda dedicación y entrega a estas familias que hoy te invocan.

Ilumínanos en nuestras dudas y ayúdanos en nuestras dificultades y tentaciones, consuélanos en nuestros sufrimientos y oriéntanos en nuestras dificultades.

Que nuestra vida sea en medio del mundo un testimonio de fe, esperanza y caridad, que hagamos bien a cuantos nos rodean, y que al final de nuestra peregrinación por este mundo, nos reunamos contigo en el cielo, con tu Santa Madre y con las personas queridas que nos han precedido.

Así te lo prometemos, Jesús, ante la imagen de tu Corazón; así te lo pedimos y así lo esperamos de Ti. Tú, que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos. Amen

Para concluir con una Eucaristía oficiada por un sacerdote que nos acompaña, el padre Pedro Pablo. Participamos de la Misa de un barrio humilde de Chiclana, pero resultó muy emotiva al presentarnos como una Fraternidad de Familias.

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