Invencibles en Galicia

El pasado día 19 de noviembre de este peculiar año 2020 nos reunimos vía zoom en torno a nuestro proyecto de Familias Invencibles. Fue un momento de compartir oración en común, de ver a los hermanos una vez más, cara a cara, aunque fuese en la distancia y con  la frialdad de una cámara web. Gracias a Eva, a Nacho  por conducir la oración y a Carlos (y a los jóvenes, inclusive los que no pudieron estar) por su acompañamiento musical, a Marga y Fernando por la introducción y las “visitas guiadas”, y a Rocío y Javier por llevar la alabanza.

Hubo un momento de saludo inicial entre nosotros y de bienvenida a los que se iban incorporando. Tras el rezo y la alabanza con las vísperas, vino el momento de acercarnos a cómo han sido las experiencias de vida durante este tiempo y de ausencia de contacto personal en cada casa. Cada quién ha expuesto sus vivencias y novedades en medio de esta situación extraña.

Tuvimos también un momento para acercarnos virtualmente a la intimidad en cada hogar de los que estuvimos conectados y así, nos colamos en ellos para ver los distintos belenes y las decoraciones navideñas. Tantos unos como otros nos sorprendieron agradablemente porque Dios no deja de asombrarnos hasta en las cosas más pequeñas: en las sencillas y en las elaboradas, en la creatividad de cada uno de los hermanos y especialmente en la de los más jóvenes de la casa que siempre nos llaman más la atención. Verdaderos testimonios de espiritualidad a través de la recreación del nacimiento de Aquel que vino a traernos luz. Unos más sobrios, otros más tradicionales, algunas familias con varios nacimientos bajo un mismo techo; otros más elaborados, verdaderas obras de ingeniería e imaginación como en el caso de Álex y su pequeña… Muy bonito también el testimonio y ejemplo a seguir de Susana y Fran con sus “peques” que mantienen presente su belén todos los días del año en un lugar de paso y visibilidad en su hogar de Moaña: Dios trasladado a lo cotidiano. Dios no está solo un día con nosotros, lo está en todos y cada uno de los instantes de nuestra existencia desde que nacemos hasta que dejamos de respirar y nos dormimos en Él…

Por último, hubo lugar para hablar un poco de todo, un cajón de sastre también para las cosas mundanas, para comentar la situación respecto de la pandemia, de las incomodidades, de los momentos de enfado, de desánimo o frustración personal que todos hemos vivido en estos momentos y que están ahí, no dejamos de ser seres frágiles y con lagunas. Lo importante no es caer sino levantarse. Es bueno dar gracias a Dios y a los hermanos cuando las propias fuerzas no bastan y es el Señor mismo quien se nos brinda y se nos trasluce a través de  otros en forma de mano tendida para sostenerse en medio de las desesperanzas y los problemas. Jesús niño nació en medio de dificultades, no con todo hecho y en Él debemos aprender a llevarlas con paciencia.

Como conclusión, Nacho nos invitó a participar en una encuesta que servirá para atisbar por dónde caminaremos o deberemos hacerlo en el futuro. El Espíritu sopla dónde, cuándo y cómo quiere, y debemos estar atentos dónde surge su brisa para encaminar los pasos a favor de su viento.

¡Bendito sea nuestro buen Dios, ven Señor Jesús y derrama tu Santo Espíritu sobre esta fraternidad de familias!

Ingrid y José Antonio

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