Vengo a vuestro MATRIMONIO

Hoy quiero hospedarme en vuestro matrimonio: «Y serán los dos una sola carne» (Mt 19, 6). Esposo y esposa, una sola carne en el matrimonio. Que esta sola carne, el Espíritu Santo la haga también una sola carne en Cristo. Esposo, esposa y Cristo, una sola carne.

¡Gracias, Señor, porque haces de nuestro matrimonio una morada para Ti y porque podemos percibirte en el centro de nuestras vidas matrimonial y familiar!

(Día 1 de agosto)


Hoy Cristo quiere salir de Jericó contigo, con tu familia, quiere hospedarse en tu casa, en tu matrimonio, en tus hijos, en la familia, en el trabajo, en el estudio… en toda vuestra vida.

Queridas familias: Cristo os invita a disfrutar de su presencia viva, de su presencia que hace fiesta para vosotros este año, aquí en Jericó: Seminario Menor Diocesano Mater Dei .

Queridas familias, buscad, subid al “sicomoro” más alto… y no perdáis de vista a Cristo, porque está en Jericó y ha venido para irse con vosotros y “hospedarse en vuestras casas”.

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