Una experiencia de intimidad con Dios

 
Como siempre, el Señor hace las cosas nuevas y el último es el mejor Encuentro de todos. Éste año, en Ávila, el EdV2021 -de una forma especial- nos ha roto muchos esquemas. El primero ha sido vivir todo el Encuentro de Verano, que dura una semana, en tres días. El Señor se ha derramado igualmente.

A pesar del COVID y sus restricciones, todas las familias nos hemos sentido muy acogidas en el Centro Internacional Teresiano Sanjuanista (CITeS). Su estructura especial ha favorecido el encuentro entre todos los que íbamos despistados por sus pasillos, que lejos de dificultar el encuentro nos han acercado.

Gracias a Dios, hemos contado con sacerdotes todos los días. Los momentos espirituales han sido plenos en las Eucaristías diarias y en las Adoraciones Eucarísticas, tanto en las de mañana como en la de la tarde del sábado. Todas nos han permitido tener una experiencia de intimidad con Dios. Nos ha faltado la noche de compañía al Señor; el tiempo ha sido corto.

Las charlas han sido muy adecuadas e intensas, dentro del lema de este año. En verdad, estamos en lucha espiritual y el matrimonio no es sólo un acto más, es presentar batalla al mal. La enseñanza sobre el salmo 149 fue muy significativa para todos nosotros.

Impresionantes todos los testimonios de vida que se dieron. Nos tocaron el corazón. Tanto las charlas como los testimonios nos movieron a examinar nuestra vida espiritual para ser auténticas familias misioneras que reflejen al Señor y muevan el corazón de las familias que nos rodean en nuestros ambientes.

Familia Alarcón Fernández 

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