Hacemos memoria de Javier… Uno de cada tres días de su vida se lo pasó navegando. Recorrió 80.000 kms -lo equivalente a dos vueltas al mundo- hasta entrar en la Vida a las puertas de China. ¡Nuestro SANTO tenía prisa!
Somos una FRATERNIDAD de FAMILIAS que experimentamos la acción renovadora del Espíritu Santo en su Iglesia y su gracia poderosa en el Sacramento del Matrimonio haciendo de nuestros hogares verdaderas Iglesias domésticas en las que se vive la oración en común, la hospitalidad, el servicio y la evangelización.