Hoy quiero hospedarme en vuestro matrimonio: «Y serán los dos una sola carne» (Mt 19, 6). Esposo y esposa, una sola carne en el matrimonio. Que esta sola carne, el Espíritu Santo la haga también una sola carne en Cristo. Esposo, esposa y Cristo, una sola carne. ¡Gracias, Señor, porque haces de…
Somos una FRATERNIDAD de FAMILIAS que experimentamos la acción renovadora del Espíritu Santo en su Iglesia y su gracia poderosa en el Sacramento del Matrimonio haciendo de nuestros hogares verdaderas Iglesias domésticas en las que se vive la oración en común, la hospitalidad, el servicio y la evangelización.