FIAT sale en MISIÓN

.

    ¡El Domingo 28 de enero FIAT salió de misión! El párroco de San Isidoro y San Pedro Claver de Madrid nos pidió que fuéramos a contagiar a las familias de los niños y chavales de catequesis lo que es para nosotros caminar juntos en la fe.

    Nos dijo: – ¡Son 80 familias! Pues allá que fuimos unas poquitas familias enviadas por el Señor. Desde bien pronto, la iglesia se fue llenando de papás, mamás, niños y catequistas. Les dimos una pequeña explicación de lo que era la alabanza y en un momento estábamos todos alabando a Dios con cantos y bailes.

    Mario y Adriana contaron quiénes somos las Familias Invencibles y lo que disfrutamos en nuestros Encuentros toda la familia, además de aprender cómo quiere Dios que vivamos en familia. También dijeron muy claramente que Dios quiere que busquemos otras familias para fortalecer nuestra fe.

     Las dinámicas que se hicieron después fueron divertidas y provechosas, muy bien llevadas por Jose y Bea. Si ordenamos nuestra vida, y nuestro tiempo, según Dios, lo demás se recoloca y deja de agobiarnos. No somos familias perfectas, y no lo pretendemos. El Señor cuenta con nuestras cualidades y limitaciones.

     Contamos con testimonios preciosos, intentando que las familias se identificaran en algún aspecto. Jose y Rosa nos hicieron un resumen muy atinado de su conversión familiar, desde una vida de éxito, según el mundo, en el que la Palabra de Dios estaba guardada literalmente en un cajón, el Señor les liberó de esos apegos y les dio verdadera felicidad y sentido.

      El testimonio de la familia de Letty y Julio fue maravilloso. Ahí salieron con sus hijos y nietos: ¡Tres generaciones! Se nota que el Señor los llena de su Santo Espíritu y ellos se dejan utilizar por Él. Nosotros sabemos las dificultades que han sufrido, y cómo Jesucristo vence y les sostiene. Los feligreses de esta parroquia escucharon un pequeño aperitivo. ¡Ojalá algunas familias vengan al ENCUENTRO de INVIERNO y así puedan conocerlos más!

     La oración de bendición de los hijos a sus padres terminó de ablandar corazones y el Señor actuó en las familias de manera contundente. Dios nos bendice cuando nos bendecimos unos a otros.

     El párroco, Jesús María Silva, estaba en su salsa, y en la homilía de la misa habló de su propia familia como ejemplo de familia imperfecta y llena de Dios que no es incompatible sino todo lo contrario.

     A la salida de misa, preparamos un picoteo para que hubiese ocasión de parloteo con las familias de la parroquia. Charo de Jesús dice que “si quieres evangelizar, pon comida a reventar”. También fue un éxito, sobre todo a esas horas; lo que antes desaparecieron fueron los platos caseros, por supuesto.

    Damos gracias a Dios por hacernos salir de nuestra comodidad y ver que servir es crecer en fe y en alegría.

Comentarios cerrados.