“Has de saber, pues, que el Señor tu Dios es el Dios verdadero, el Dios fiel que guarda la alianza y el amor por mil generaciones a los que lo aman y guardan sus mandamientos” (Dt 7, 9) Todos tenemos antepasados que ejercieron una influencia positiva y buena en nuestras vidas…
Somos una FRATERNIDAD de FAMILIAS que experimentamos la acción renovadora del Espíritu Santo en su Iglesia y su gracia poderosa en el Sacramento del Matrimonio haciendo de nuestros hogares verdaderas Iglesias domésticas en las que se vive la oración en común, la hospitalidad, el servicio y la evangelización.