San Juan Pablo II ha desarrollado enormemente la espiritualidad conyugal, superando una tradición que ha venido marcando a la Iglesia y mantenía la dicotomía entre cuerpo y espíritu. Desde este punto de vista, había una entrega a Dios más perfecta –la de los consagrados- y otra entrega a Dios que…
Somos una FRATERNIDAD de FAMILIAS que experimentamos la acción renovadora del Espíritu Santo en su Iglesia y su gracia poderosa en el Sacramento del Matrimonio haciendo de nuestros hogares verdaderas Iglesias domésticas en las que se vive la oración en común, la hospitalidad, el servicio y la evangelización.