Consolar a Dios

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El sábado 25 de enero tuvo lugar el ENCUENTRO de FIAT, nuestra Fraternidad de Familias Invencibles de Madrid. Empezamos con una alabanza a nuestro Dios cómo solo Él se merece, dirigida por Antonio y Alicia. Dimos la bienvenida a una nueva familia: Ander y María con su pequeña María. Dentro de la bienvenida a las familias nuevas se oró por Ander y María y por aquellas familias que lo pidieron.

La ENSEÑANZA fue realizada por Antonio y Pilar con el tema “Cómo consolar a Dios”, basada en las enseñanzas de Sta. Gertrudis. Dios sufre por los desprecios que le hacemos de continuo. Le duele porque tiene corazón: así sufrió cuando los discípulos abandonaron a Jesús durante su pasión.

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¿Cómo podemos consolar a Dios? Santa Gertrudis propone 9 caminos para consolar a Dios:

1.- Dios nos pide pequeñas cosas que nos invita a ofrecer, a no ser fríos, a realizar los pequeños ofrecimientos del día a día.

2.- Desear tener deseos de amarle (querer quererle).

3.- Una mirada con amor al crucifijo, la mayor muestra de amor.

4.- Aceptar nuestros defectos. Amarme como Él me ama, le consuela. Los defectos se convierten en virtud por su obra. Él transforma la ira en valentía y coraje. En el proceso mira más lo que tenemos que lo que nos falta. Por ello, no hay que atormentar al Señor con nuestro autodesprecio.

5.- El perdón consuela el Corazón de Dios. Permitir que Dios nos limpie con su Preciosísima Sangre.

6.- Dejarnos mirar por Dios. Tenemos ocasión cuando vivimos la Eucaristía con atención. El Padre se embelesa con nosotros.

7.- Cuando hacemos intercesión por los demás.

8.- Refugiarnos en el Corazón de Dios, en su ternura, en su comprensión. Contemos con Él para que nos ayude.

9.- Buscar ocasiones para dar. Estar dispuestos siempre a ayudar. Esto es un acto de amor con Él.

La reciente encíclica “Dilexit nos” permite profundizar en la espiritualidad del Corazón de Dios.

Después nos reunimos en cuatros grupos comentando lo que nos había dicho la enseñanza a cada uno. Fue un compartir muy animado.

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Seguidamente, a través de un juego que dirigieron José y Bea, tuvimos ocasión de repasar las nueve vías. El juego contaba con un dado gigante que tiraban tanto grandes como pequeños y distribuidos en dos equipos tuvimos ocasión de repasar las vías para consolar el corazón de Dios. Los equipos pasaron a través de una serie de divertidas pruebas, tanto de actuaciones como de memoria; y, ante el empate, hubo que dirimir lanzando el dado al azar.

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Por último, compartimos una animada y deliciosa cena y pudimos dar gracias a Dios por un maravilloso Encuentro de Familias Invencibles. ¡Gloria a Dios!

Pablo Alarcón

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