La vocación se realiza en nosotros en la construcción de la FAMILIA como pequeña IGLESIA DOMÉSTICA para renovar el mundo con la levadura del Evangelio…
Somos una FRATERNIDAD de FAMILIAS que experimentamos la acción renovadora del Espíritu Santo en su Iglesia y su gracia poderosa en el Sacramento del Matrimonio haciendo de nuestros hogares verdaderas Iglesias domésticas en las que se vive la oración en común, la hospitalidad, el servicio y la evangelización.