Pablo VI dice que la alegría es el secreto gigantesco de la vida cristiana. Y para un creyente, la alegría es realmente el efecto del amor. El primer efecto del amor es la alegría. Para muchas personas, la alegría es el efecto del bienestar, el poder, el placer … ¡pero…
Somos una FRATERNIDAD de FAMILIAS que experimentamos la acción renovadora del Espíritu Santo en su Iglesia y su gracia poderosa en el Sacramento del Matrimonio haciendo de nuestros hogares verdaderas Iglesias domésticas en las que se vive la oración en común, la hospitalidad, el servicio y la evangelización.