María y tu familia

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El sábado 17 de mayo del 2025, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Visitación (Las Rozas -Madrid), tuvo lugar el Encuentro mensual de FAMILIAS INVENCIBLES de mayo.

Acudieron varias familias comprometidas con la fe, recibimos una enseñanza en torno a nuestra Madre María y pudimos disfrutar de un tiempo de fraternidad con dinámicas, compartir fraterno e incluso una pequeña `procesión` como colofón para consagrarnos a la Virgen de Fátima dentro del templo de la Parroquia… ¡una auténtica bendición para una tarde de sábado!

1. Acogida

El Encuentro comenzó, como es costumbre, con una cálida acogida para todas las familias participantes. Al llegar, uno se siente realmente como en “casa”. Y es en esa cálida acogida donde se hacen palpables las palabras del Señor: “Venid a Mí todos los que estéis cansados y agobiados y Yo os aliviaré”. Da igual si acudes sin ánimo, abatido, triste o desesperanzado: el Señor te aguarda con todo cariño y te abraza fuertemente como el Padre en la parábola del hijo pródigo por medio de los hermanos. Es realmente reconfortante sentirlo, y ver cómo, poco a poco, nuestra pereza, nuestra mente cansada y nuestro bajo ánimo se transforman por completo para dar paso a lo que prometía ser una auténtica tarde de bendiciones y alabanzas. Somos capaces de salir plenamente renovados en Cristo dando gracias por tanta bendición. En esta ocasión, y debido que la asamblea giraba en torno a María, se realizó una pequeña ofrenda floral a los pies de la Virgen María con las flores que cada familia trajo al Encuentro.

2. Alabanza

Comenzamos el tiempo de alabanza con mucha fuerza y alegría, guiada en todo momento por nuestros hermanos del ministerio de música y alabanza, que tanto nos ayudan a llegar al Señor mediante los instrumentos y su voz. Alegría desbordada, esperanza firme, fuerzas renovadas y liberación de nuestros miedos y vergüenzas, hicieron que poco a poco la asamblea se sintiese como una sola voz que clamaba a un mismo Padre… Éramos realmente una única familia en el Señor clamando Abba Padre, ¡Qué bendición! ¡Qué comunión! El Espíritu Santo fue llenando poco a poco el lugar, sanando, liberando, rompiendo toda obra de maldad y toda carga pesada que traíamos a la oración. Cada uno participamos de una u otra manera según el mismo Espíritu… alabando en voz alta, orando en lenguas o bien en silencio, simplemente con nuestros gestos. Finalmente, el clima de oración dio paso a una acción de gracias que nos hizo darnos cuenta de que sólo Cristo es capaz de transformar por completo nuestras vidas y de que Él es la verdadera fuente de Agua Viva que calma nuestra sed y libera nuestras angustias. Durante este tiempo, los niños que asistieron conformaron un Rosario en una cartulina que más tarde pondríamos bajo la imagen de María que presidía nuestro Encuentro.

Al finalizar la alabanza, y manteniendo el clima de oración, se invitó a los matrimonios a acercarse a la imagen de María que preside el lugar de encuentro y ofrecer allí toda su vida y su familia. Fue un momento muy especial y emotivo, ya que toda la asamblea rezamos al unísono por ellos junto a nuestros hermanos de intercesión que los acompañaron en todo momento.

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3. La Palabra de Dios: Mateo 7:7-11

Por si todo lo anterior no hubiese sido bastante, el Señor volvió a recordarnos que es nuestro Padre y nosotros sus hijos muy amados. Y lo hizo a través de su Palabra en Mateo 7:7-11.

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros que, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan!”

Entorno a su Palabra, pudimos compartir, reflexionar y dar gracias por ella. La preciosa analogía de ser padres y madres que amamos a nuestros hijos y que nos piden, y un solo Dios que se desvive de igual forma por todos nosotros cuando acudimos a Él, ¿Qué más se puede pedir? ¡Gracias, Señor!

4. Enseñanza sobre María, Rosario y familia.

Seguidamente, nuestros hermanos Mario y Adriana, impartieron una Enseñanza maravillosa, centrada en María y el Rosario. Pudimos aprender cómo nuestra Madre del Cielo nos lleva a su hijo Jesús por diferentes caminos y todos tan directos, uno de los más importantes, el rezo del Rosario.

Temas como la importancia de la oración del Rosario en familia, las advocaciones a María, y de cómo se puede ganar indulgencia plenaria a través de María. Fueron ejes importantes durante la Enseñanza. Los testimonios de Mario y Adriana sobre ello en sus vidas, nos hicieron ver lo importante que es hacer que María sea parte activa y diaria en nuestras familias. Claramente, Ella es el camino más corto y directo al Señor, y el rezo del Rosario el arma más poderosa contra el enemigo y sus asechanzas.

La Enseñanza terminó con un video-testimonio del sacerdote Floriano de Nicaragua que participó en el pasado Encuentro de Primavera de Familias Invencibles en Pontevedra. Nos dejó a toda la asamblea sin palabras; es un claro ejemplo de cómo María intercede por sus hijitos en los momentos más difíciles de nuestras vidas.

Concretamente, el Padre Floriano vivió en su propia vida dos milagros en los que María fue la clave de su salvación. NADA hay imposible para Dios si nos agarramos fuertemente a María.

5. Compartir

Tras la Enseñanza, nos dividieron en grupos para trabajar en talleres de reflexión.

Estudiamos y recordamos las distintas oraciones y advocaciones que existen centradas en María, y se compartió entre los grupos creando una pequeña dinámica de concurso que fue muy divertida y enriquecedora.

Al final uno se da cuenta de cuán importante es María y la variedad de caminos y formas que nos ofrece para llegar a su Hijo. De manera sencilla, como era Ella, siempre con humildad y actitud de servicio y entrega plena. 

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6. Dinámicas de Juegos

Y llegamos a la parte más “divertida” del Encuentro: las dinámicas y juegos.

En la primera dinámica, los matrimonios que voluntariamente participaron debían guiar a su cónyuge, que tenía los ojos vendados, hasta una imagen de María situada en una pared. Allí, se trataba de coronarla con una corona que llevaban en la mano y se pegaba a la imagen. Fue muy divertido para todos y enriquecedor ver cómo juntos podemos llegar a nuestra Madre de Cielo para coronarla Reina de nuestras vidas.

La segunda dinámica fue si cabe más divertida, ya que convertimos la sala en una especie de concurso musical sobre canciones de María. Dos grupos competimos cantando canciones sobre María e interrumpiéndonos mutuamente hasta que al otro equipo no le quedaran más recursos. Fue muy muy divertido y nos reímos mucho…

7. Procesión y Consagración a María

Tras estos momentos tan divertidos, pasamos a uno de los momentos más emotivos y bonitos de todo el Encuentro. La procesión y Consagración al Inmaculado Corazón de María.

Se repartieron velas y subimos todos en procesión, con las flores que cada familia trajo, desde los salones parroquiales hasta el templo, donde todos juntos pudimos rezar un misterio del Rosario y consagrar nuestras familias frente a la imagen de la Virgen de Fátima. Mediante una preciosa oración, y con cantos, recibimos del Padre Juan -que nos acompañaba- la bendición final. Esto dio paso al turno de fotos junto a nuestra madre María que con tanto cariño nos había acompañado durante todo el Encuentro. ¿Se puede pedir más en una tarde llena de bendición?

8. Cena y compartir fraterno

Durante la cena, disfrutamos de un ambiente de camaradería, compartiendo anécdotas y testimonios, a la vez que fortalecimos nuestros lazos de fraternidad, y en la que cada familia aporta deliciosos platos preparados con mucho cariño.

9. Despedida

Como habéis podido comprobar, no se le puede pedir más a una tarde de sábado. Ha sido una experiencia liberadora y enriquecedora en todos los aspectos. Muy necesaria cuando uno está en un momento de dolor, abatimiento o desesperanza. El Señor no se cansa de decirnos “…venid a Mí los que estéis cansados y agobiados y Yo os aliviaré.” Realmente, Él es el manantial del que brota la única Agua que calma nuestra sed y sana nuestras heridas. De la mano de María, hasta el mismo Cielo… Gracias, Señor, por nuestros hermanos de los que te sirves para que podamos recibir tanta bendición. Gracias, Señor, por no cansarte de salir a nuestro encuentro y recordarnos con tu Palabra que nuestras peticiones siempre son escuchadas. Gracias, Señor, porque -una vez más- la palabra FAMILIA ha cobrado más fuerza que nunca… Y gracias, María, porque a tu lado siempre caminamos seguros.

¿Y tú… qué vas a hacer el próximo Encuentro?, ¿Te atreves a dejarte sorprender? ¡Gloria a Dios!

Raquel y Jose Miguel

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