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Se nos ha dicho siempre que mayo es el mes de la Virgen… Por eso -o tal vez porque Ella es Templo del Espíritu Santo- ÉL mismo ha suscitado en lo profundo de los corazones de personas de nuestra Fraternidad el venir a celebrar a Pontevedra un Encuentro con Nuestra Señora en el lugar que Ella (más bien DIOS en su infinita sabiduría) escogió para revelarnos que también tiene un Corazón espiritual que sufre, que siente y que es infinitamente misericordioso… Porque no podemos olvidar que también Ella fue la que en su cuerpo dio forma al corazón de carne de Jesús. Sus células, su ADN, formaban parte de la naturaleza humana de la que el Creador quiso revestirse. Él la escogió a ELLA, y la llenó de gracia. Se hizo una casa a su medida. Podía haber escogido cualquier otro camino para manifestarse; sin embargo, y como siempre, su Plan era mucho mejor. El Dios de la humildad buscó a la más humilde y acampó entre nosotros por medio de María de Nazaret, una mujer aparentemente insignificante y pequeña, pero con un don especial: tenía muuuuuuuy buena memoria y guardaba (sigue haciéndolo) todas las cosas en Su Corazón… ¿Entendéis por qué ese ha sido el lema de este Encuentro?
Como pequeño gesto de agradecimiento, quisimos mover nuestras “tiendas” y a nuestras familias y plantarlas cerca de la Casa del Inmaculado Corazón de María, lugar que empieza a ser más reconocido eclesialmente como santuario. Un enclave especial porque aquí vivió de incógnito una parte de su vida consagrada Sor Lucía, una de las videntes de Fátima; aquí tuvo profundas experiencias místicas relacionadas con la Virgen y su Hijo en lo que en las primeras décadas del siglo XIX era un convento de las hermanas Doroteas y que hoy cuidan con gran mimo y dedicación tres hermanitas (maravillosas) de una congregación que curiosamente se llama “del Verbo Encarnado”. Os invitamos a venir a Pontevedra y conocer este lugar y la propia historia de las apariciones que aquí ocurrieron y saludar personalmente a Nuestra Señora de la Paz, porque aquí quiso dar a conocer el mensaje de su corazón como medio para acercarnos al de su Hijo. Aquí, en Pontevedra, durante muchos años transcurrió en un aparente silencio, veladamente, la continuación de la experiencia de Fátima, igual que en Nazaret transcurrió la vida “oculta” de la familia de Nazaret. Aprovechad la muy próxima conmemoración del aniversario del centenario de las “apariciones”. https://www.casadelinmaculadocorazon.es/
El pasado viernes 9 de mayo, por la tarde, empezó nuestro encuentro de FFII con la bienvenida que se hizo en una casa que la Diócesis de Santiago pone a disposición de diversos grupos y que lleva un nombre en gallego muy mariano: “Raíña da Paz”. No puedo dejar de agradecer el trabajo y el tiempo de todas las personas que hicieron en esta ocasión un servicio de acogida con pinceladas de creatividad, muchas sonrisas y sentido del humor con “photocall” incluido. Un GRACIAS enorme es lo que les mando desde aquí a tod@s los que en la sombra y también al sol, trabajaron con antelación para que las cosas fuesen como tenían que ser y todo saliese bien, como salió. Por eso, nuestra gratitud a Noelia como coordinadora, María, Gilberto, Marga, Ingrid, Rocío, Javier, Rubén, Edith, Comunidade Caná… etc. etc. que dedicaron muchas horas al servicio de todos nosotros, especialmente de los que venían de fuera de Pontevedra. En la parte culinaria de la vida, sumamos abrazos gigantescos al “gracias” anterior porque Susana (creo que la rebautizaremos como Marta) y su familia brillaron por su capacidad de organización y un trabajo incansable para alimentarnos a mesa puesta. El Señor los hubiese llamado con gran alegría el día que se le ocurrió multiplicar panes y peces –en nuestro caso se multiplicaron la ensaladilla, las empanadas, pasta “per tutti”, albóndigas caseras y postres marca de la casa– y a ÉL agradecemos contar con hermanas con estos dones tan estupendos.

Tras la acogida, un primer momento de encuentro comunitario, de presentación de las familias… Y después, una Eucaristía en la capilla de Raíña da Paz. Todo muy sencillo, en familia, en casa. Presidió nuestro querido Padre Santi Núñez que siempre cuida de nosotros. Al finalizar, una contundente cena y cada mochuelo se marchó a su propio o ajeno olivo a dormir. Megaaplausos para todos los que abrieron las puertas de sus hogares particulares. Fernando de Marga y otras familias, saben de lo que hablo a ese respecto…
El sábado amaneció medio nublado, pero no estaban así los ánimos. Nos fuimos a la CASA del CORAZÓN de MARÍA y disfrutamos la Eucaristía; creo que fue bueno el aroma que se elevó a Dios por la alegría y el ambiente de fiesta. Su madre en la tierra, nuestra en el cielo, creo que sonrió y presentó nuestra presencia y nuestras cosas a su hijo para que ÉL se encargase del vino y lo que hiciese falta. María, como buena madre de familia, cuida de nosotros y una muestra de su protección vino de la mano del testimonio del Padre Floriano Vargas, sacerdote nicaragüense, que nos habló de varias experiencias personales de su vida en las que este cuidado se puso de manifiesto de forma extraordinaria. Nuestro querido hermano Álex mereció doble mención ese día: por la enseñanza que nos regaló y por la canción que compuso como regalo dedicado a María y estrenada con motivo de este Encuentro.

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Tras la Misa, cambiamos de escenario y nos mudamos a la parroquia de Santiago del Burgo que nos cedió generosamente los locales parroquiales para un almuerzo. De postre, además de fresas, hubo nueva presentación de las familias recién incorporadas. Mucho sentido del humor y mucho entrenamiento de la memoria. Con fuerzas en el espíritu y alimento en el cuerpo, nos echamos al CAMINO, el DE SANTIAGO… Y qué mejor que hacer un tramo del mismo. La distancia no era mucha, discurría entre Pontevedra ciudad y una pequeña parroquia justo al borde, Santa María de Alba. Por unos momentos atravesamos la zona semi rural de Galicia… Pero no solo de caminar vive el hombre, así que los jóvenes de FFII exprimieron las neuronas para preparar unas dinámicas por grupos que hicieron más divertida y también didáctica la experiencia de la caminata, amenizándola y relacionándola con el Apóstol que pidió ayuda a la Madre del Maestro y Ella se dejó caer por aquí. ¡¡¡Cuánto talento escondido habita en nuestras familias en forma de actores de doblaje, cantantes improvisados y cuentacuentos talentosos, cuántas risas pasamos, qué bien nos sentó la caminata y qué corta se nos hizo!!! (Fran, ¡te queremos¡)
Llegados a Alba, nos recibió el Hermano (Padre) Carlos María, un viejo conocido de otras ocasiones, eremita diocesano, hombre de sonrisa amplia y hospitalidad generosa que habita en la “casa de la misericordia” y que, entre otros carismas practica la acogida a peregrinos del camino y de la vida. En su compañía rezamos las estaciones de un rosario comentado en torno a María y la vida de familia, la suya y las nuestras, concluyéndolo en la pequeña capilla presidida por su imagen en medio de una alabanza muy especial. María, igual que hace dos mil años, estaba allí en un nuevo cenáculo. GLORIA A DIOS.

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Retornados a Pontevedra, justo delante de la capilla de la Virgen Peregrina, hubo herman@s que tenían una misión que cumplir: hablarles a otras personas, conocidas o no, de que tenían la posibilidad de acercarse a un encuentro con Jesús en otro templo cercano que invoca el nombre de su madre: La basílica de Santa María La Mayor; hora: las diez de la noche. Gracias a Dios que nos envió a varios hermanos “misioneros”, entre ellos, una señal de tremendo cariño para nuestro querido Samuel, su hermano Daniel y su papá Pablo. Con trabajadores de esta calidad, la Buena Noticia se hace fácil de llevar.
La Adoración Eucarística, maravillosa: personas de la parroquia, otras invitadas por los hermanos, otras que pasaban por allí y fueron invitadas a entrar y acompañar al Señor, a presentar una luz o una petición. Noche de rodillas en tierra y brazos en alto, de cercanía de Dios que parecía pan pero que estaba allí vivo, como siempre, esperándonos… Estoy seguro que más uno se encontró cara a cara con Él, una “primera cita”. ¡Una noche memorable! El Espíritu Santo hizo cosas grandes. Gracias Padre Santiago por sostener con fuerza y bien alto en esa custodia a Quien te/nos sostiene.
Domingo, nueva jornada. Seguíamos en Santa María La Mayor, en este caso de la mano del Padre Javier Porro, su párroco, que presidió una eucaristía “distinta” por lo alegre, por la integración entre las personas habituales en la misa parroquial “de catequesis” y el propio grupo de FFII con su frescura. Una homilía “creativa”, con peluches invitados cargados de simbología y de mensajes, entre ellos uno que nos habló de bienvenida y de oración por el recién elegido Papa, León XIV. Final de lujo para concluir con una sesión de cantos, baile y alabanza en la Plaza de Santa María que, como siempre, no dejó indiferentes a los que pasaban por allí. Finalmente, un último almuerzo y el envío de regreso a nuestros respectivos hogares esperando una nueva ocasión en el ENCUENTRO DE VERANO que, según nos han insinuado, parece que será en tierras de Tortosa. ¿Nos vemos allí…?
José Antonio de Ingrid
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