FF. II. en Seixo

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Corren nuevos tiempos para nuestro hermano en la fe y buen amigo Santi Núñez, sacerdote, en su nueva parroquia de Seixo. Y, como no era para menos, las FAMILIAS INVENCIBLES quisimos poner nuestro granito de arena, porque desde la “familia” hay mucho que aportar a la Iglesia. Comenzamos a las 18.00 horas del sábado 20 de abril: una tarde de sol y calor con una temperatura más propia del mes de agosto que nos invitaba a estar alegres. 

Allí estuvimos adorando a Nuestro Señor Jesucristo junto con algunos parroquianos. Recuerdo con alegría que Álex, con Lucía y Jesús, hicieron el grandísimo esfuerzo de venir desde A Coruña. Ellos  saben que siempre son bien recibidos y después de estar tanto tiempo sin poder venir, nos alegró mucho más el corazón. A su lado estaba Javi con la otra guitarra. Juntos armonizaron la ADORACIÓN. En primera fila y muy cerca de Javi, estaba nuestra adorable Rocío con su hija Maite, la cual disfrutó muchísimo de la tarde con nosotros. Allí también estaban nuestros “Gilberto de Claudia” y “Claudia de Gilberto” que llevaron la batuta del encuentro con gran destreza y cargados de cosas en su maletero para que no faltase de nada. Esta vez no les acompañó su hijo Juan David, al que echamos mucho de menos; al igual que a la familia Wagener al completo, que no pudieron venir; ni José y Paqui, ni Isabel y Fernando, ni Katiuska, ni José y Fátima con sus pequeños, ni las recién incorporadas desde Mar: ”las Susis”. Seguramente me dejo a alguien en el tintero; perdón por ello. Sí que vinieron Fran y Susana con sus 3 vástagos, que hicieron el esfuerzo de estar a la hora a pesar de que tenían otros compromisos pastorales. Y -como no- nuestra Ingrid junto a José Antonio que, como afilador de cuchillos, no tiene desperdicio . 

Ya, por último, estábamos Fer y yo, que siempre -o casi siempre- llegamos diez minutos tarde, pero sabiendo que, a pesar de todo, allí…en el Sagrario…y posteriormente en Adoración, JESÚS nos estaba esperando. 

Ahí no terminó todo, puesto que mientras que Santi tenía que ir a la parroquia de Santomé a oficiar la Misa, nosotros nos fuimos a la Casa Parroquial con los feligreses (aunque casi todas eran mujeres) a compartir nuestra merienda/cena, acordando que, la próxima vez que vayamos, sean las feligresas las que se encargarán del ágape. 

A todos nos encantó la Casa Parroquial, y aportamos la idea de que este próximo San Juan sería un lugar ideal para hacer una sardinada o churrascada y volver a reunirnos las Familias Invencibles nuevamente allí. Eso sí: nos tendremos que poner de acuerdo para limpiar unos días antes. Así que ya sabéis… estáis todos invitados…a limpiar…a disfrutar de la comida. Y, como no… ¡a alabar a Cristo!

Marga Lijó

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