Una Iglesia con dificultades

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El sábado 20 de mayo tuvimos nuestra reunión mensual de Familias Invencibles de Madrid. La oración fue muy participativa y con mucha unción; sin duda se notaba la presencia de Jesús Resucitado. El Señor nos dio una Palabra:

 «Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros.» Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.» Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.» (Jn 20, 26-29)

Nuestro Señor también se presenta en medio de nosotros y nos da su paz. Como a Tomás, nos invita a «tocarle» con confianza y le presentemos especialmente a nuestros hijos.

Luego, nuestros hermanos Jose y Bea impartieron la enseñanza «Una Iglesia con dificultades». Nos recordaron cómo los primeros cristianos, a pesar de ser una Iglesia llena de vitalidad, también tuvieron dificultades internas y externas. Externas; culto al emperador, idolatría, dioses griegos… Una dificultad muy clara fue la persecución y el martirio

Frente a estas dificultades, ¿cuál fue su fortaleza para seguir con la misión que tenían de extender el Reino de Dios? Poner a Jesús Resucitado en el centro; a su Señor Jesús, que vive y actúa a través de ellos, de su pobreza.

Hoy. también nosotros estamos llamados a hacer de Jesús el centro en nuestra familia que es la Iglesia Doméstica. Como en la Iglesia primitiva, hoy también hay muchas ofertas que nos dispersan. Por ejemplo, en las vacaciones nos distraemos tanto que no encontramos tiempo para Dios, para ir a Misa; no debemos olvidar que somos cristianos las 24 h del día.

José y Bea nos comentaron cómo los primeros cristianos anunciaban la novedad de Cristo resucitado y había resistencia a lo nuevo. No tenemos que temer a experimentar cosas nuevas; es muy común pasar de puntillas ante lo nuevo, nos vamos acomodando al mundo, se nos va pegando el barro del camino…

Tenemos que tener claro quien dirige nuestra vida. ¿Jesús es el Rey? ¿Qué cosas nuevas quiere hacer Jesús en nuestra familia? Hemos de dar testimonio de la alegría de confiar en Dios…

 

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Luego nos han propuesto hacer una dinámica muy divertida: «Edificar la Iglesia».

Eligieron a los dos matrimonios nuevos y les dieron varias cajas. Cada una tenía escrita en dos lados una palabra. Ellos intentaron «construir la Iglesia» tratando de formar una frase; les costó mucho y lo consiguieron a medias.

Conclusión de la dinámica: Cuando nos encomiendan una misión, lo primero es orar; las tareas hay que presentarlas primero al Señor. Ellos interpretaron que tenían que formar una frase, un mensaje. Y es que, muchas veces, nos empeñamos en hacer las cosas a nuestra manera. Vimos con alegría cómo habían trabajado en equipo. Hay que aunar nuestros dones y talentos. En el Espíritu tenemos que ser un solo corazón y hacer las cosas entre todos. La vivencia, el compartir, el amor con que se hacen las cosas, es lo que tenemos que contagiar como Iglesia y eso hay que llevarlo a nuestra familia.

Para concluir, rezamos el Magníficat. Y nuestros hermanos Thais y Melvis dieron testimonio de la fidelidad de Dios en su matrimonio y cómo Dios ha infundido en ellos una confianza muy fuerte en su Providencia. Y, como siempre, compartimos una rica cena.

¡A Él sea la Gloria!

Letty

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